Preeclampsia en el embarazo: síntomas y señales de alarma

Conocé qué es la preeclampsia en el embarazo, cuáles son sus síntomas y señales de alarma, cómo se detecta y cuándo es importante consultar.

Preeclampsia en el embarazo y señales de alarma

La preeclampsia en el embarazo es un trastorno hipertensivo que suele aparecer después de las 20 semanas de gestación y que necesita seguimiento médico porque puede generar complicaciones para la persona embarazada y el bebé. Una de sus particularidades es que puede desarrollarse sin producir síntomas evidentes, por eso los controles prenatales y la medición de la presión arterial son fundamentales para detectarla.

También existen síntomas y señales de alarma que es importante conocer. Saber reconocerlos no permite hacer un diagnóstico en casa, pero sí puede ayudarte a identificar cuándo es necesario consultar.

¿Qué es la preeclampsia en el embarazo?

La preeclampsia es un trastorno relacionado con el embarazo que se caracteriza por la aparición de presión arterial elevada asociada a signos de que otros órganos pueden estar siendo afectados.

Puede involucrar:

  • los riñones;
  • el hígado;
  • el cerebro;
  • la sangre;
  • la placenta.

Por eso, no se trata simplemente de “tener la presión alta durante el embarazo”. Es una condición que necesita evaluación y seguimiento obstétrico porque puede evolucionar y generar complicaciones tanto para la persona embarazada como para el bebé.

La Organización Mundial de la Salud explica la preeclampsia y sus principales características y destaca la importancia de su detección y tratamiento oportunos.

¿Por qué se produce la preeclampsia en el embarazo?

La causa exacta de la preeclampsia no se comprende completamente. Se encuentra relacionada con alteraciones complejas que involucran, entre otros mecanismos, el desarrollo y funcionamiento de la placenta y los vasos sanguíneos maternos.

No aparece porque una embarazada haya hecho algo “mal” ni puede prevenirse simplemente evitando situaciones de estrés o descansando más.

Existen factores que aumentan el riesgo y medidas preventivas indicadas para determinados embarazos, pero tener un factor de riesgo no significa necesariamente que vayas a desarrollar preeclampsia.

¿Cuándo puede aparecer?

La preeclampsia en el embarazo suele desarrollarse después de la semana 20 y es más frecuente durante la segunda mitad de la gestación.

Sin embargo, hay un dato importante: también puede aparecer después del nacimiento.

La preeclampsia posparto puede presentarse incluso en personas que tuvieron valores normales de presión arterial durante el embarazo. Por eso, sus señales de alarma siguen siendo importantes durante el puerperio.

¿Cómo se detecta la preeclampsia en el embarazo?

Una de las principales herramientas para detectar la preeclampsia es algo muy sencillo: medir la presión arterial.

Una presión elevada puede ser el primer indicio de que algo necesita estudiarse.

En términos generales, valores de 140/90 mmHg o superiores durante el embarazo requieren evaluación médica y, habitualmente, nuevas mediciones para determinar qué está sucediendo.

Sin embargo, una medición elevada aislada no permite diagnosticar preeclampsia en casa.

El equipo de salud puede necesitar evaluar además:

  • proteínas en la orina;
  • función renal;
  • función hepática;
  • cantidad de plaquetas;
  • síntomas;
  • estado general;
  • bienestar y crecimiento fetal.

La preeclampsia también puede diagnosticarse en determinadas circunstancias sin presencia de proteínas en la orina cuando existen otros signos de afectación orgánica. Por eso, el diagnóstico siempre debe realizarlo un profesional.

Podés tener preeclampsia sin sentirte enferma

Este es uno de los conceptos más importantes.

La preeclampsia puede desarrollarse sin síntomas evidentes.

Una persona puede sentirse perfectamente bien y descubrir durante un control prenatal que su presión arterial está elevada.

Por eso, conocer las señales de alarma ayuda, pero no reemplaza los controles prenatales. La presión arterial debe controlarse aunque te sientas bien.

Síntomas y señales de alarma de preeclampsia en el embarazo

Existen determinados síntomas que pueden aparecer y que requieren consulta.

No es necesario presentar todos y su aparición tampoco significa automáticamente que tengas preeclampsia. Ante estos síntomas, lo importante es realizar una evaluación profesional.

Dolor de cabeza intenso o persistente

Un dolor de cabeza fuerte, especialmente si no desaparece o es diferente a los dolores habituales, puede ser una señal de alarma.

No todo dolor de cabeza durante el embarazo significa preeclampsia. Sin embargo, un dolor intenso o persistente durante la segunda mitad del embarazo merece evaluación, especialmente si aparece acompañado de otros síntomas.

Alteraciones en la visión

Prestá atención si aparecen cambios como:

  • visión borrosa;
  • destellos o luces;
  • manchas o puntos en el campo visual;
  • pérdida o modificación de la visión.

Los cambios visuales pueden formar parte de las manifestaciones neurológicas de una preeclampsia con características graves.

No esperes a que desaparezcan solos para consultar.

Dolor en la parte superior del abdomen

Puede aparecer dolor intenso en la zona superior del abdomen, particularmente debajo de las costillas.

En ocasiones puede confundirse con una molestia digestiva. Si aparece un dolor intenso o persistente en esta región durante la segunda mitad del embarazo, especialmente acompañado de dolor de cabeza, alteraciones visuales, náuseas u otros síntomas, requiere valoración.

Hinchazón repentina de la cara o las manos

Durante el embarazo es frecuente presentar cierto grado de hinchazón, especialmente en piernas y pies.

Por eso, tener los pies hinchados por sí solo no significa que tengas preeclampsia.

Lo que puede resultar más preocupante es una hinchazón que aparece de manera repentina o afecta particularmente la cara y las manos, sobre todo cuando se combina con otros síntomas o presión arterial elevada.

Náuseas o vómitos de aparición nueva

Las náuseas son muy frecuentes durante el primer trimestre.

Pero si aparecen nuevamente de forma importante durante la segunda mitad del embarazo, especialmente acompañadas de otras señales de alarma, deberían ser evaluadas.

Dificultad para respirar

La aparición de dificultad respiratoria también puede indicar una complicación y necesita evaluación.

No intentes determinar en casa si se debe o no a la preeclampsia. Si tenés dificultad para respirar, buscá atención médica.

Señales de alarma que no deberías ignorar

Durante la segunda mitad del embarazo, consultá ante la aparición de:

  • dolor de cabeza intenso o que no desaparece;
  • visión borrosa, luces, manchas u otros cambios visuales;
  • dolor intenso en la parte superior del abdomen;
  • hinchazón repentina de cara o manos;
  • náuseas o vómitos nuevos o importantes;
  • dificultad para respirar;
  • una medición elevada de presión arterial.

Si además percibís una disminución o un cambio importante en los movimientos habituales del bebé, también requiere valoración obstétrica. En ese caso, podés ampliar la información en Movimientos fetales: qué observar y cuándo consultar.

No es necesario presentar todos estos síntomas para consultar.

¿Qué presión arterial puede indicar preeclampsia?

La presión arterial se expresa mediante dos números. Por ejemplo:

120/80 mmHg

El primer número corresponde a la presión sistólica y el segundo a la presión diastólica.

Durante el embarazo, una presión sistólica de 140 mmHg o más o una presión diastólica de 90 mmHg o más se considera elevada y necesita valoración.

Valores de 160 mmHg de sistólica o 110 mmHg de diastólica o superiores corresponden a hipertensión severa y requieren atención médica urgente.

No esperes a desarrollar dolor de cabeza u otros síntomas para actuar ante valores severamente elevados.

¿Puedo controlarme la presión arterial en casa?

En determinados embarazos, el equipo de salud puede recomendar controles domiciliarios.

Si tu profesional te indicó hacerlo:

  • utilizá un tensiómetro adecuado;
  • respetá el tamaño correcto del manguito;
  • descansá antes de realizar la medición;
  • permanecé sentada y con el brazo apoyado;
  • registrá los valores;
  • seguí las indicaciones que recibiste sobre cuándo repetir una medición y cuándo consultar.

El control domiciliario complementa la evaluación médica, pero no la reemplaza.

Factores de riesgo de preeclampsia en el embarazo

La preeclampsia puede aparecer incluso sin factores de riesgo conocidos.

Sin embargo, existen situaciones asociadas a una mayor probabilidad de desarrollarla, entre ellas:

  • haber tenido preeclampsia en un embarazo anterior;
  • hipertensión arterial crónica;
  • enfermedad renal;
  • diabetes;
  • algunas enfermedades autoinmunes;
  • embarazo múltiple;
  • primer embarazo;
  • antecedentes familiares de preeclampsia;
  • obesidad;
  • edad materna de 35 años o más;
  • embarazo mediante determinadas técnicas de reproducción asistida.

El riesgo individual no se determina simplemente contando factores de esta lista. Debe evaluarlo el equipo de salud teniendo en cuenta la historia clínica completa.

¿Se puede prevenir la preeclampsia en el embarazo?

No existe una estrategia que garantice que una persona no vaya a desarrollar preeclampsia.

Sin embargo, existen intervenciones que pueden reducir el riesgo en determinadas embarazadas.

Una de ellas es el uso de ácido acetilsalicílico en dosis bajas en personas seleccionadas por presentar mayor riesgo. También puede indicarse suplementación con calcio en determinados contextos, especialmente cuando la ingesta dietaria es baja.

No empieces a tomar aspirina, calcio ni ningún otro medicamento o suplemento para prevenir la preeclampsia por tu cuenta.

La indicación, la dosis y el momento de inicio deben establecerse individualmente con el equipo que controla tu embarazo.

¿Qué pasa si me diagnostican preeclampsia?

El manejo depende de múltiples factores:

  • cuántas semanas de embarazo tenés;
  • los valores de presión arterial;
  • la presencia o ausencia de características de gravedad;
  • los resultados de laboratorio;
  • los síntomas;
  • el crecimiento y bienestar fetal;
  • la evolución de la enfermedad.

Algunas personas pueden requerir controles más frecuentes y otras necesitan internación.

Pueden utilizarse medicamentos antihipertensivos para controlar la presión y, cuando existe riesgo de convulsiones, puede indicarse sulfato de magnesio.

En determinadas situaciones también puede ser necesario adelantar el nacimiento.

No existe un único tratamiento aplicable a todos los casos.

¿Qué es la eclampsia?

La eclampsia es una complicación grave caracterizada por la aparición de convulsiones asociadas a la preeclampsia.

Es una emergencia médica.

Precisamente por este riesgo y por otras posibles complicaciones, detectar y tratar oportunamente la preeclampsia es tan importante.

¿Qué es el síndrome HELLP?

El síndrome HELLP es otra complicación grave relacionada con los trastornos hipertensivos del embarazo.

Incluye alteraciones como:

  • destrucción de glóbulos rojos;
  • elevación de enzimas hepáticas;
  • disminución de las plaquetas.

Puede provocar dolor abdominal, alteraciones en los análisis de sangre y otras manifestaciones y requiere atención médica urgente.

No necesitás aprender a diagnosticarlo. Lo importante es comprender por qué síntomas como un dolor intenso en la parte superior del abdomen no deberían minimizarse durante el embarazo.

¿La preeclampsia puede afectar al bebé?

Sí.

La preeclampsia en el embarazo puede afectar el funcionamiento de la placenta y asociarse, entre otras complicaciones, con:

  • restricción del crecimiento fetal;
  • nacimiento prematuro;
  • desprendimiento prematuro de placenta;
  • necesidad de adelantar el nacimiento.

Por eso, cuando se diagnostica preeclampsia, el seguimiento no se limita a controlar la presión de la madre. También se evalúa el bienestar fetal.

Preeclampsia después del parto

Después del nacimiento es fácil pensar que los riesgos relacionados con el embarazo terminaron.

No siempre es así.

La preeclampsia posparto puede aparecer durante los días posteriores al nacimiento y también semanas después.

Durante el puerperio, consultá si aparece:

  • dolor de cabeza intenso o persistente;
  • alteraciones visuales;
  • dolor en la parte superior del abdomen;
  • dificultad para respirar;
  • hinchazón importante;
  • presión arterial elevada.

No descartes estos síntomas simplemente porque el bebé ya nació.

¿Cuándo consultar de urgencia por preeclampsia en el embarazo?

Buscá atención obstétrica urgente si presentás una presión arterial severamente elevada, dolor de cabeza intenso que no cede, alteraciones visuales importantes, dificultad para respirar, dolor intenso en la parte superior del abdomen, convulsiones o un deterioro importante de tu estado general.

No esperes a presentar todos los síntomas.

Algunas personas con preeclampsia presentan señales claras, otras solamente algunas y otras pueden no sentir absolutamente nada.

Por eso, la estrategia más segura combina controles prenatales regulares y reconocimiento de las señales de alarma.

Si estás embarazada y aparece un síntoma nuevo, intenso o persistente durante la segunda mitad del embarazo, especialmente dolor de cabeza, cambios visuales, dolor en la parte superior del abdomen o dificultad para respirar, no intentes confirmar por tu cuenta si se trata de preeclampsia.

Consultá.

Aunque no tengas ningún síntoma, mantené los controles prenatales y las mediciones de presión indicadas. En la preeclampsia, sentirse bien no siempre significa que la presión arterial esté bien.


Este contenido tiene fines educativos y de divulgación. No permite diagnosticar ni descartar preeclampsia y no reemplaza los controles prenatales, la medición de la presión arterial ni una evaluación profesional.